Objeto del mes: Estados Unidos y el gobierno de Eduardo Frei M.

30 de marzo de 2012

Las relaciones que sostuvo Eduardo Frei con diferentes personalidades internacionales dejaron huella en su casa, la que resguarda los recuerdos de esa intensa vida política. En esta oportunidad destacamos la relación del ex mandatario con Estados Unidos, una de las potencias que dominaban el escenario de la Guerra Fría.

Al momento asumir Eduardo Frei la Presidencia de la República, ya se encontraba en funcionamiento la Alianza para el Progreso, programa de reformas para América Latina, anunciado por el presidente estadounidense John F. Kennedy junto a los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1961. Éste estipulaba un acuerdo de ayuda mutua entre las naciones americanas, además de la entrega de recursos por parte de Estados Unidos para impulsar la Reforma Agraria y estimular el desarrollo de la región.

Eduardo Frei sostenía que Chile debía establecer buenas relaciones con sus vecinos latinoamericanos y, en general, tratos cordiales con los países alrededor del mundo. Su elección fue vista con satisfacción por la Casa Blanca, pues reconoció en su programa de gobierno el compromiso de Chile con la Alianza para el Progreso, y un freno para el avance del comunismo en América. Con motivo del cambio de mando del 3 de noviembre de 1964 visitó Chile en representación del gobierno norteamericano Adlai Stevenson, su embajador ante la Naciones Unidas, y el primer mandatario Lyndon Johnson (1963 – 1969) envió a Eduardo Frei un tintero de plata que este conservó en el escritorio del segundo piso de su casa.

Johnson fue un interlocutor amigable con quien Eduardo Frei mantuvo excelentes relaciones, tal como lo demuestra la medalla presidencial que hizo llegar a su par chileno al asumir su segundo mandato en enero de 1965 y que hoy forma parte de la Colección Numismática de Casa Museo. No obstante, Frei Montalva hizo siempre hincapié en el respeto a la autonomía de cada nación y en la búsqueda de relaciones económicas justas y equilibradas, frente a al país del norte, negándose por ejemplo a apoyar la intervención norteamericana en Santo Domingo en 1965.

Sin embargo, y como muestra de la amistad entre ambos países, Eduardo Frei es invitado a Estados Unidos en visita oficial programada entre el 30 de enero y el 5 de febrero de 1967. En aquellos años, según la Constitución de 1925, el Ejecutivo debía solicitar un permiso especial del Senado para ausentarse del territorio nacional, el que le fue negado en un contexto de fuerte pugna por el alcance y rapidez de las reformas emprendidas por su gobierno. Este hecho causó gran revuelo en la política nacional, provocando incluso la renuncia de todos los ministros del gabinete en apoyo al Presidente, quien consideró que la situación “constituyó tal vez el más grave, o por lo menos el más desagradable, tropiezo que he tenido en mi administración.”[1] El Archivo Histórico resguardado hoy por Casa Museo, alberga parte importante de los documentos y correspondencia que dan cuenta de esta situación.

Eduardo Frei y Lyndon Johnson en Punta del Este, Uruguay. 1967

Eduardo Frei y Lyndon Johnson en Punta del Este, Uruguay. 1967

La cita entre ambos mandatarios se concretaría finalmente en la reunión de la OEA en Punta del Este, Uruguay, realizada entre el 12 y 14 de abril de 1967. En la Sala de Estar de Casa Museo se exhibe la bandeja de plata, realizada por Tiffany & Cs. Makers Sterling, regalada por el presidente estadounidense a raíz de este encuentro. En la ocasión el Presidente Frei expresó: “Cada nación busca, dentro de su propio genio, una respuesta y un camino. Pero sería inútil este encuentro si no nos preguntáramos: ¿Puede cada uno aislado afrontar en los años que vienen estas exigencias dramáticas? El estar aquí reunidos ya es una respuesta… por eso la decisión de crear un mercado común a plazo fijo representa, a nuestro entender, la justificación profunda e histórica de esta reunión.”[2]

El mercado común significaría para la naciones latinoamericanas mejoras en agricultura, salud y educación, junto a la aceleración de procesos tecnológicos en los sectores primarios y telecomunicaciones y la explotación adecuada de los recursos naturales. Frei confiaba plenamente en la integración como motor de desarrollo, por lo que un año después del encuentro, en carta dirigida al Presidente Johnson, expresaba su preocupación por la demora en el cumplimiento de ciertas metas trazadas.

Los invitamos a conocer el objeto del mes de abril, fotografías, cartas y obsequios que permitirán hacer un recorrido por las relaciones entre el gobierno de Eduardo Frei y los Estados Unidos.


Notas

[1] Archivo Histórico Casa Museo Eduardo Frei Montalva. Carta de Eduardo Frei Montalva a Lyndon Johnson. 28 de mayo de 1968.

[2] Discurso pronunciado por el Presidente Eduardo Frei M. en la Reunión de Punta del Este. 12 de abril de 1967.

· Las relaciones que sostuvo Eduardo Frei Montalva con personalidades internacionales de distintos ámbitos de la cultura y la diplomacia, dejaron huella en su casa de calle Hindenburg, la que resguarda los obsequios y recuerdos de esa intensa vida política. En esta oportunidad destacamos la relación del ex mandatario con Estados Unidos, y su actuar frente a una de las potencias que dominaban el escenario de la Guerra Fría.

Al momento asumir Eduardo Frei la Presidencia de la República, ya se encontraba en funcionamiento la Alianza para el Progreso, programa de reformas para América Latina, anunciado por el presidente estadounidense John F. Kennedy junto a los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1961. Éste estipulaba un acuerdo de ayuda mutua entre las naciones americanas, además de la entrega de recursos por parte de Estados Unidos para impulsar la Reforma Agraria y estimular el desarrollo de la región.

Eduardo Frei sostenía que Chile debía establecer buenas relaciones con sus vecinos latinoamericanos y, en general, tratos cordiales con los países alrededor del mundo. Su elección fue vista con satisfacción por la Casa Blanca, pues reconoció en su programa de gobierno el compromiso de Chile con la Alianza para el Progreso, y un freno para el avance del comunismo en América. Con motivo del cambio de mando del 3 de noviembre de 1964 visitó Chile en representación del gobierno norteamericano Adlai Stevenson, su embajador ante la Naciones Unidas, y el primer mandatario Lyndon Johnson (1963 – 1969) envió a Eduardo Frei un tintero de plata que este conservó en el escritorio del segundo piso de su casa.

Johnson fue un interlocutor amigable con quien Eduardo Frei mantuvo excelentes relaciones, tal como lo demuestra la medalla presidencial que hizo llegar a su par chileno al asumir su segundo mandato en enero de 1965 y que hoy forma parte de la Colección Numismática de Casa Museo. No obstante, Frei Montalva hizo siempre hincapié en el respeto a la autonomía de cada nación y en la búsqueda de relaciones económicas justas y equilibradas, frente a al país del norte, negándose por ejemplo a apoyar la intervención norteamericana en Santo Domingo en 1965.

Sin embargo, y como muestra de la amistad entre ambos países, Eduardo Frei es invitado a Estados Unidos en visita oficial programada entre el 30 de enero y el 5 de febrero de 1967. En aquellos años, según la Constitución de 1925, el Ejecutivo debía solicitar un permiso especial del Senado para ausentarse del territorio nacional, el que le fue negado en un contexto de fuerte pugna por el alcance y rapidez de las reformas emprendidas por su gobierno. Este hecho causó gran revuelo en la política nacional, provocando incluso la renuncia de todos los ministros del gabinete en apoyo al Presidente, quien consideró que la situación “constituyó tal vez el más grave, o por lo menos el más desagradable, tropiezo que he tenido en mi administración.”[1] El Archivo Histórico resguardado hoy por Casa Museo, alberga parte importante de los documentos y correspondencia que dan cuenta de esta situación.

La cita entre ambos mandatarios se concretaría finalmente en la reunión de la OEA en Punta del Este, Uruguay, realizada entre el 12 y 14 de abril de 1967. En la Sala de Estar de Casa Museo se exhibe la bandeja de plata, realizada por Tiffany & Cs. Makers Sterling, regalada por el presidente estadounidense a raíz de este encuentro. En la ocasión el Presidente Frei expresó: “Cada nación busca, dentro de su propio genio, una respuesta y un camino. Pero sería inútil este encuentro si no nos preguntáramos: ¿Puede cada uno aislado afrontar en los años que vienen estas exigencias dramáticas? El estar aquí reunidos ya es una respuesta… por eso la decisión de crear un mercado común a plazo fijo representa, a nuestro entender, la justificación profunda e histórica de esta reunión.”[2]

El mercado común significaría para la naciones latinoamericanas mejoras en agricultura, salud y educación, junto a la aceleración de procesos tecnológicos en los sectores primarios y telecomunicaciones y la explotación adecuada de los recursos naturales. Frei confiaba plenamente en la integración como motor de desarrollo, por lo que un año después del encuentro, en carta dirigida al Presidente Johnson, expresaba su preocupación por la demora en el cumplimiento de ciertas metas trazadas.

Los invitamos a conocer el objeto del mes de abril, fotografías, cartas y obsequios que permitirán hacer un recorrido por las relaciones entre el gobierno de Eduardo Frei y los Estados Unidos.

  • Objeto del mes: Entrada gratuita.
  • Visitas al interior de la
  • Las relaciones que sostuvo Eduardo Frei Montalva con personalidades internacionales de distintos ámbitos de la cultura y la diplomacia, dejaron huella en su casa de calle Hindenburg, la que resguarda los obsequios y recuerdos de esa intensa vida política. En esta oportunidad destacamos la relación del ex mandatario con Estados Unidos, y su actuar frente a una de las potencias que dominaban el escenario de la Guerra Fría.

Al momento asumir Eduardo Frei la Presidencia de la República, ya se encontraba en funcionamiento la Alianza para el Progreso, programa de reformas para América Latina, anunciado por el presidente estadounidense John F. Kennedy junto a los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1961. Éste estipulaba un acuerdo de ayuda mutua entre las naciones americanas, además de la entrega de recursos por parte de Estados Unidos para impulsar la Reforma Agraria y estimular el desarrollo de la región.

Eduardo Frei sostenía que Chile debía establecer buenas relaciones con sus vecinos latinoamericanos y, en general, tratos cordiales con los países alrededor del mundo. Su elección fue vista con satisfacción por la Casa Blanca, pues reconoció en su programa de gobierno el compromiso de Chile con la Alianza para el Progreso, y un freno para el avance del comunismo en América. Con motivo del cambio de mando del 3 de noviembre de 1964 visitó Chile en representación del gobierno norteamericano Adlai Stevenson, su embajador ante la Naciones Unidas, y el primer mandatario Lyndon Johnson (1963 – 1969) envió a Eduardo Frei un tintero de plata que este conservó en el escritorio del segundo piso de su casa.

Johnson fue un interlocutor amigable con quien Eduardo Frei mantuvo excelentes relaciones, tal como lo demuestra la medalla presidencial que hizo llegar a su par chileno al asumir su segundo mandato en enero de 1965 y que hoy forma parte de la Colección Numismática de Casa Museo. No obstante, Frei Montalva hizo siempre hincapié en el respeto a la autonomía de cada nación y en la búsqueda de relaciones económicas justas y equilibradas, frente a al país del norte, negándose por ejemplo a apoyar la intervención norteamericana en Santo Domingo en 1965.

Sin embargo, y como muestra de la amistad entre ambos países, Eduardo Frei es invitado a Estados Unidos en visita oficial programada entre el 30 de enero y el 5 de febrero de 1967. En aquellos años, según la Constitución de 1925, el Ejecutivo debía solicitar un permiso especial del Senado para ausentarse del territorio nacional, el que le fue negado en un contexto de fuerte pugna por el alcance y rapidez de las reformas emprendidas por su gobierno. Este hecho causó gran revuelo en la política nacional, provocando incluso la renuncia de todos los ministros del gabinete en apoyo al Presidente, quien consideró que la situación “constituyó tal vez el más grave, o por lo menos el más desagradable, tropiezo que he tenido en mi administración.”[1] El Archivo Histórico resguardado hoy por Casa Museo, alberga parte importante de los documentos y correspondencia que dan cuenta de esta situación.

La cita entre ambos mandatarios se concretaría finalmente en la reunión de la OEA en Punta del Este, Uruguay, realizada entre el 12 y 14 de abril de 1967. En la Sala de Estar de Casa Museo se exhibe la bandeja de plata, realizada por Tiffany & Cs. Makers Sterling, regalada por el presidente estadounidense a raíz de este encuentro. En la ocasión el Presidente Frei expresó: “Cada nación busca, dentro de su propio genio, una respuesta y un camino. Pero sería inútil este encuentro si no nos preguntáramos: ¿Puede cada uno aislado afrontar en los años que vienen estas exigencias dramáticas? El estar aquí reunidos ya es una respuesta… por eso la decisión de crear un mercado común a plazo fijo representa, a nuestro entender, la justificación profunda e histórica de esta reunión.”[2]

El mercado común significaría para la naciones latinoamericanas mejoras en agricultura, salud y educación, junto a la aceleración de procesos tecnológicos en los sectores primarios y telecomunicaciones y la explotación adecuada de los recursos naturales. Frei confiaba plenamente en la integración como motor de desarrollo, por lo que un año después del encuentro, en carta dirigida al Presidente Johnson, expresaba su preocupación por la demora en el cumplimiento de ciertas metas trazadas.

Los invitamos a conocer el objeto del mes de abril, fotografías, cartas y obsequios que permitirán hacer un recorrido por las relaciones entre el gobierno de Eduardo Frei y los Estados Unidos.

  • Objeto del mes: Entrada gratuita.
  • Visitas al interior de la Casa Museo: $1300 general, $700 estudiantes, niños y tercera edad.
  • Dirección: Calle Hindenburg 683, Barrio Italia, Providencia.
  • Email: contacto@casamuseoeduardofrei.cl
  • Fono: (02) 881 86 74

[1] Archivo Histórico Casa Museo Eduardo Frei Montalva. Carta de Eduardo Frei Montalva a Lyndon Johnson. 28 de mayo de 1968.

[2] Discurso pronunciado por el Presidente Eduardo Frei M. en la Reunión de Punta del Este. 12 de abril de 1967.

  • Casa Museo: $1300 general, $700 estudiantes, niños y tercera edad.
  • Dirección: Calle Hindenburg 683, Barrio Italia, Providencia.
  • Email: contacto@casamuseoeduardofrei.cl
  • Fono: (02) 881 86 74

[1] Archivo Histórico Casa Museo Eduardo Frei Montalva. Carta de Eduardo Frei Montalva a Lyndon Johnson. 28 de mayo de 1968.

[2] Discurso pronunciado por el Presidente Eduardo Frei M. en la Reunión de Punta del Este. 12 de abril de 1967.

 

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